Cómo crear un negocio online: nuestra propia experiencia (con GIFS)

Cómo crear un negocio online: nuestra propia experiencia (con GIFS)

Cómo crear un negocio online: nuestra propia experiencia (con GIFS) 960 600 Alex Santana

¡Hola a tod@s!.

Hoy te quiero compartir nuestra experiencia emprendiendo online y te voy a ir explicando paso a paso como hemos creado (Claudia y yo) nuestro negocio online.

Me gustaría obviar la parte técnica o burocrática y centrarme más en contar nuestra historia y lo que ha ido pasando a lo largo de estos 9 años de emprendimiento.

Y es que muchas veces se nos explica lo que debemos hacer para emprender de manera abstracta y distante: haz esto primero, crea un plan de empresa, busca tu público objetivo, tu buyer persona… y sí, eso está muy bien y te recomendamos hacerlo (daría para otro post), pero creo que también ayuda conocer como lo han hecho otros.

Lo explicaremos tal cuál fue, sin adornos y con la mayor sinceridad posible.

Así que, por si te sirve de algo, sigue leyendo 🙂 …

Ese año pegaron fuerte películas como: Her, Gravity, Prisioneros o Dallas Buyers Club. También fue el último año de Breaking Bad y se estrenaba la primera temporada de House of Cards. En cuanto a música: no se muy bien que sonaba y no tengo ganas de buscarlo, pero probablemente algo de reggaeton de nueva generación (yo que sé).

A nivel personal, dos de los ahora miembros humanos (no felinos) de este estudio de diseño online, nos encontrábamos en momentos de incertidumbre personal y laboral: ¿quiénes somos, qué queremos hacer, hacia dónde queremos ir, por qué los aguacates están cada vez más caros…?

Habíamos terminado hacía un tiempo nuestros estudios y como muchos nos encontrábamos realmente perdidos.

Realizábamos trabajos que no nos complacían en absoluto y teníamos una visión muy poco clara de nuestro futuro, con veintitantos y sin demasiada esperanza ni energía para romper con la rutina o plantearnos un trabajo arriesgado o poco «seguro».

La autoestima brillaba por su ausencia, no nos sentíamos capaces, éramos inseguros, … porque eso es lo que un@ suele sentir cuando está perdido y no tiene un objetivo claro. ¿Te suena?

A nivel personal, yo (Alex), tenía la carrera de ingeniería y la verdad es que lo único que sentía sobre esto era que no era para nada lo que quería hacer. Solo pensar en lo que suponía ese trabajo y después de las pocas experiencias que tuve, no era algo que me motivara. En ese momento daba clases particulares de matemáticas, física y química gracias a lo que había aprendido (por cojones) en la carrera. No me iba mal y aún conservo buenos recuerdos de aquella época. No era el trabajo de mis sueños pero ahora, y visto con un poco de perspectiva, creo que aquello fue un comienzo de mis ganas de «ir por libre».

Por otro lado Claudia había terminado sus estudios de diseño gráfico y trabajaba en la empresa familiar, donde tampoco veía que sus sueños se estuviesen cumpliendo ni que fuese el lugar en el que quería estar para siempre.

Vamos, que todo era un poco mierder, por resumir.

¿Nos lanzamos?…nos lanzamos.


Decidimos mudarnos a Barcelona procedentes de las Islas Canarias y a mí (personalmente) me dio bastante vértigo. Hostias tú la «Ciutat Comtal». Mi esposa, por aquel entonces, ya estaba aquí.

Un muchachito de Canarias sin casi experiencia y menos autoestima en una ciudad como ésta… ¡verás la hostia!

Después de varios meses tirando como podíamos, intentando conseguir un trabajo (a toda costa y no tener éxito) llegamos a una conclusión importante:

Y es que, no solo en el ámbito laboral, sino en el personal ir por nuestra cuenta era lo mejor nos había hecho sentir. Habíamos tenido algunas experiencias realizando pequeños proyectos como freelance y nos gustaba.
Así que, oye por qué no intentarlo, tampoco hay mucho que perder.

Cómo debía ser nuestro negocio:


Teníamos claras algunas premisas y éstas eran:

  • Debíamos ofrecer servicios totalmente online y poder trabajar en casa. Esto nos permitiría ahorrar costes (comida, transporte…)
  • Tenía que ser algo creativo ya que Claudia tenía formación en ello y yo con la ingeniería podía aportar la parte técnica, y poco a poco también la creativa.
  • No debía requerir inversión inicial o ésta debía ser muy baja.
  • Que, en caso de ir mal, pudiésemos volver a la casilla de salida.

Creamos nuestra marca y sitio web…


Ambos teníamos experiencia creando webs con WordPress y diseños de marca (aún poca, pero algo) y decidimos crear nuestro propia marca. Nos pusimos manos a la obra.

Creamos un naming, nuestro diseño de marca, adquirimos un dominio y un hosting y, a trabajar…

Nuestra primera marca allá por 2014…

Comenzamos con nuestro negocio online…


Una vez definida nuestra marca y creado nuestro sitio web, comenzamos a andar con nuestro negocio online.

Decidimos trabajar en Redes sociales para generar algo de visibilidad, trabajar en el contenido, lo cuál podría ayudarnos a buscar nuevas ideas y, a la vez, queríamos que sentara las bases para intentar posicionarnos en temas relacionados con nuestro sector. Junto a esto creamos una pequeña campaña de Google Adwords.

Al principio sientes que eres una planta rodadora en medio del desierto, pero poco a poco se va viendo algo de luz.

Los primeros trabajos surgen en muchos casos con: familia, gente de tu entorno a la que puedas ayudar y con eso ganábamos algo de experiencia (porque dinero, poco).

Seguía siendo un sueño, algo no tangible, creíamos en ello a medida que avanzábamos, pero… ¿vivir de esto exclusivamente? para nosotros era impensable.

Romper tus propias barreras:


Cuando comienzas en un negocio siempre surgen problemas y dudas, muchas dudas, pero creo que estos no pueden paralizarte, y en muchos casos son realmente barreras que tu mism@ debes romper. Además, tampoco ayuda oír todo eso de:

Los diseñadores gráficos cobran poco, hay demasiada competencia, todo el mundo sabe hacer webs y logos, es imposible posicionar un proyecto, los clientes no te pagarán, no te contratarán sin experiencia. ¿papás qué hay de comer?. No lo se hijo, somos diseñadores gráficos. Y demás cosas…

Cuando pienso en todas esas cosas que me pasaban por la cabeza en aquel entonces, a mi yo del 2022 le encantaría darle una hostia con la mano abierta en toda la cara a mi yo pre 2013 y decirle: déjate de excusas, se valiente, cree en tí mismo, fórmate, aprende, insiste y todo saldrá bien… ¡joder!.

Llegó el primer cliente


No había pasado mucho tiempo, supongo que un mes (o así) y de repente, en nuestra bandeja de entrada, por aquel entonces más vacía que la conciencia social de Miguel Bosé, recibimos el primer email solicitándonos un diseño de marca e interiores para una cadena de cafeterías.

Pos ya teníamos nuestro primer presupuesto aceptado. Algo es algo. Cogimos ese trabajo como si se no fuese la vida en ello: noches sin dormir, incertidumbre: no seremos capaces, no tenemos la suficiente experiencia, será un desastre…

Además era un trabajo con un tiempo muy limitado, había prisa por parte del cliente, así que eso lo hacía aún más difícil.

Nosotros no realizábamos diseño de interiores (ni realizamos) así que tuvimos que hacer equipo a toda prisa para llevar a cabo el proyecto. Nos ocuparíamos de todo lo referente a creación de la marca: definir colores, tipografías, elementos gráficos, crear una manual de marca, realizar un render en 3D con el diseño propuesto por nuestro compañero y entregarlo.

Llegó el primer feedback


Terminamos el trabajo y llegó el primer feedback: y…fue bastante positivo. Algunos pequeños cambios, ¡pero todo bien!.

Y entonces empiezan a despejarse un poco las dudas y tienes ganas de que llegue el siguiente proyecto.

El cliente además quería seguir colaborando con nosotros y nos ofrecía opciones de proyectos futuros. Así que estábamos contentos.

Llegaron más solicitudes:


Seguíamos nuestro trabajo en redes, sobre todo Twitter, donde hacíamos crecer seguidores colaborando en algunos grupos de emprendedores (no aquello de sígueme y te sigo, que siempre ha sido una castaña, sino intentando crear relaciones).

Poco a poco llegaban solicitudes. Algunas salían, otras no (como es lógico), algunas pensábamos que nos cambiarían la vida, otros proyectos no tuvimos que haberlos aceptado, pero aún así seguimos adelante más motivados que David Bustamente en el primer casting de OT.

Cuando tienes necesidad y quieres que algo funcione no piensas si siquiera en el hecho de que, quizás, no debes aceptar todo lo que te venga y, aunque lo sabes, pesa más tu miedo de que tu emergente sueño acabe antes de la cuenta.

Así que lo haces. Trabajas sin horario, buscas debajo de las piedras, quieres adquirir experiencia a toda costa y como el sector está tan mal tienes que aguantarte y seguir, porque según dice todo el mundo: es el único camino.

En ese momento estás disponible 24/7. Trabajas más que nunca, porque quieres que esto funcione a toda costa. Y, visto a día de hoy, me planteo: ¿es un error o un proceso natural?. Seguramente podríamos haberlo hecho de otra manera, pero fue la nuestra. Y de todo se aprende.

Nuestro primer cliente importante:


A ver, todos lo son. Pero sin saberlo, este fue el cliente que si empezó a cambiarnos el chip y nos ayudó a descubrir el siguiente paso.

Vino de Twitter (gracias Ander, Raquel ;). De repente, en nuestro buzón de correo aparece un mensaje que parece bastante interesante. Se trata de un cliente que ha visto nuestro trabajo y le gusta, y quiere trabajar con nosotros en un proyecto personal que está desarrollando y del cual necesita mejorar su imagen. Un rediseño web.

Su trato es cordial, cercano y empezamos a construir nuestra primera relación laboral fructífera.

Cuando terminamos ese primer trabajo, el cliente queda muy satisfecho y nos comenta que quiere contar con nosotros para que le ayudemos a mejorar la imagen de su empresa de arquitectura sostenible (su actividad principal).

Comenzamos a trabajar con ellos, a construir una relación, los conocemos, nos invitan a un evento de inauguración de una construcción, nos presentan a otros arquitectos, nos recomiendan a otras empresas.

A día de hoy podemos decir que esta relación no solo es de trabajo sino que también existe: confianza, amistad, compromiso por ambas partes y, para alguien con poca experiencia esto es algo increíble.

Entonces algo en tí empieza a arreglarse. De repente, confías más en ti mism@, ves que puedes ayudar a otros, que las relaciones son cordiales, que te dicen que eres profesional, que te preocupas por ellos, que eres una parte importante del proyecto y las voces van callando.

Te sientes orgulloso de poder poner ese nombre en tu portfolio y que eso haga que otros clientes quieran contactarte.

A partir de aquí todo es más sencillo…:


Comienza el boca a boca.

Tienes más experiencia, sabemos comunicar mejor, sabemos ponernos en la piel del cliente y aconsejarle, hemos superado ciertas barreras psicológicas y empiezan a recomendarnos.

Malas experiencias:


No todo es maravilloso, surgen malas experiencias y no sientan nada bien: la primera duele (y mucho), la segunda también.

P: ¿Ha sido culpa mía?, ¿culpa suya?. Te replanteas toda tu existencia.

R: ¿De quién carajo importa que sea la culpa?. 

Puedes intentar poner todo de tu parte y aún así no sale bien, sea por la razón que sea. Pero puede ser que no fueses lo que esa persona buscaba o esa empresa/persona no era la que necesitabas. También puede pasar que la hayas cagado considerablemente y el cliente te mande a tomar por c…aminos paralelos

Así que empiezas a ser un poco más selectivo.

Crea tu propio método


Una parte muy importante de un emprendimiento y cuando das servicios es valorar lo qué has hecho hasta ahora. Evaluarte a ti mism@, cómo lo has hecho e intentar entender por qué ha funcionado o en qué has podido fallar.

En este punto ya tienes suficiente experiencia como para decir: podría crear mi propio método, calcular mejor mis tarifas, presupuestar mejor, paquetizar, ampliar o disminuir mi lista de servicios, comunicar mejor, presentar mis propuestas de esta u otra manera, descubrir nuevas herramientas que pueden ayudarte a organizarte mejor o llevar un mejor control de los procesos, saber informar al cliente con mayor precisión…

Nuestro estudio en el 2021

¿Por qué contamos todo esto?


Emprender ya es demasiado difícil por si mismo y en el mundo de los negocios online existe mucha competencia. Así que si quieres hacerlo debes estar dispuesto a superar tus barreras emocionales, aprender a autoevaluarte y superarte, es difícil pero a la vez enriquecedor.

Si ya has superado tus miedos, te felicito, te será mucho más fácil. Y si no, puede que esta experiencia y lo que vamos compartiendo en nuestra cuenta de IG de la Akdemia Online te sirva para avanzar y mejorar.

Hay muchas cosas que puedes anticipar o hacer más rápido (si las sabes de antemano). Buscar ayuda te puede ser muy útil, pero el cambio está en tí.

Hay que equivocarse para aprender, y aprender a equivocarse.

Creo que haber conocido el fracaso -entendiendo el fracaso como un proceso natural hacia el éxito- hará que tu visión cambie por completo y logres tener otra perspectiva. 

Es una auténtica mierda, con perdón, que tengamos tantas trabas a nivel personal y laboral. Que los ambientes de trabajo fomenten muchas veces: competencia, miedos, burlas, envidias y demás porquerías que nos marcan a fuego ciertas ideas y que no seamos capaces de ver más allá.

Es una mierda que el trabajo o lo que hacemos esté tan ligado a como nos sentimos. Personalmente siento rabia de que esto sea así. Ni antes eras tan mediocre, ni ahora eres tan bueno. Simplemente se trata de aceptarte y ver que puedes ser únic@.

A día de hoy puedo decir que emprender ha sido la mejor cosa que nos ha pasado a nivel personal y laboral y que en cada proceso hemos aprendido algo, incluso cuando creíamos que no estábamos haciendo lo correcto.

Hay muchas maneras de hacer las cosas -teniendo como base algunas premisas- y existen muchos tipos de éxito.

También hay muchas historias y cada una de ellas es diferente.

Esta es solo una más, mejor o peor, más o menos acertada.

¿Nos cuentas la tuya?

Alex Santana

Alex Santana Diseñador Gráfico/Web y también ingeniero. Admirador de The Rolling Stones, Vignelli, Estrada, Scorsese, Billy Wilder y sobretodo Claudia Bravo ;) Me apasiona el diseño web, el SEO y las marcas que transmiten

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