10-preguntas-briefing-para-crear-un-logo

10 preguntas de briefing para diseñar un logo (Actualizado)

10 preguntas de briefing para diseñar un logo (Actualizado) 1672 941 Alex Santana

Si has dado el paso de crear o renovar tu logo de empresa, necesitas hacerte algunas preguntas antes de empezar.

Y no, no nos referimos solo a pensar si lo quieres en azul, verde, con icono, sin icono, moderno, elegante o “algo como el de Apple”. Eso puede venir después.

Antes de diseñar un logo, lo realmente importante es entender qué hay detrás de la marca: a quién se dirige, qué quiere transmitir, dónde se va a aplicar y qué objetivos tiene.

Para nosotros, estas son las diez preguntas principales que debería responder cualquier cliente antes de empezar un proyecto de diseño de logo.

¡Empezamos con las 10 preguntas del briefing!

1. ¿A qué público objetivo quieres llegar?

Edad, sexo, localización geográfica, ocupación, estatus social, nivel económico, intereses, hábitos de consumo…

Esta pregunta es fundamental porque un logo no debería diseñarse pensando únicamente en lo que nos gusta a nosotros, sino en las personas con las que la marca necesita conectar.

No es lo mismo diseñar una identidad visual para una clínica dental, una marca de ropa juvenil, una asesoría, una tienda gourmet o un proyecto cultural. Cada público tiene códigos visuales distintos y espera sensaciones diferentes.

2. ¿Qué ventajas puedes aportar sobre tu competencia?

Aquí no buscamos frases bonitas, buscamos realidad.

¿Qué haces mejor?
¿Qué te diferencia?
¿Por qué alguien debería elegirte a ti y no a otra empresa parecida?

Puede ser la experiencia, el trato cercano, la especialización, el precio, la rapidez, la calidad del producto, la ubicación, la forma de trabajar o incluso la personalidad de la marca.

Un logo no puede contarlo todo, pero sí puede ayudar a reforzar esa diferencia.

3. ¿Qué valores o filosofía quieres transmitir?

Confianza, cercanía, innovación, tradición, elegancia, frescura, seguridad, creatividad, sostenibilidad, profesionalidad…

Los valores de marca ayudan a decidir muchas cosas: estilo visual, colores, tipografías, formas, composición y tono general.

Por eso es tan importante definirlos antes de empezar. Si no sabemos qué debe transmitir la marca, es muy fácil acabar diseñando algo bonito, pero vacío.

Y un logo bonito que no dice nada se queda un poco a medio camino.

4. ¿En qué medios se implantará la identidad corporativa?

Web, redes sociales, rótulos, tienda física, vinilos, escaparates, rotulación de vehículos, packaging, tarjetas, uniformes, papelería, presentaciones, etiquetas, anuncios…

Saber dónde se va a utilizar el logo es clave para que funcione bien en todos los formatos.

Un logo puede verse precioso en grande sobre una pantalla, pero no funcionar cuando se reduce para una foto de perfil, una etiqueta pequeña o un bordado.

Por eso, antes de diseñar, conviene pensar en todos los usos reales que tendrá la marca.

5. ¿Hay algún color que se deba evitar? ¿Alguno que deba aparecer?

Los colores transmiten sensaciones, pero también tienen una parte práctica y emocional.

Puede haber colores asociados al sector, colores que ya utiliza la competencia, colores que el cliente no quiere ver ni en pintura, o tonos que tengan un significado especial para la marca.

No se trata de elegir “mi color favorito”, sino de pensar qué color ayuda mejor a representar el proyecto.

Y si tu color favorito encaja, pues mira, felicidad completa.

6. ¿Con qué adjetivos definirías tu empresa o proyecto?

Esta pregunta parece sencilla, pero suele dar mucha información.

Puedes probar con una lista de 3 a 5 adjetivos:

Profesional.
Cercana.
Elegante.
Divertida.
Premium.
Artesanal.
Minimalista.
Valiente.
Seria.
Creativa.

Lo interesante no es solo elegirlos, sino priorizarlos. Porque una marca puede ser cercana y profesional, sí, pero si tiene que elegir entre parecer muy seria o muy accesible, ¿hacia dónde debería inclinarse?

Ahí empiezan las decisiones importantes.

7. ¿Qué objetivos te has marcado?

¿Conseguir nuevos clientes?
¿Fidelizar clientes ya existentes?
¿Lanzar una nueva línea de negocio?
¿Reposicionarte?
¿Parecer más profesional?
¿Llegar a un público diferente?
¿Diferenciarte de marcas parecidas?
¿Prepararte para crecer?

El diseño de un logo no debería ser un capricho estético. Debería responder a un objetivo.

Si sabemos qué quieres conseguir, podremos valorar mejor si el camino visual que estamos tomando tiene sentido.

En el caso de rediseño de Identidad Corporativa

Si ya tienes una marca y quieres renovarla, hay dos preguntas más que conviene responder con calma.

8. ¿Qué motivos dieron forma al logo actual?

A veces un logo antiguo tiene más información de la que parece.

Puede haber una historia detrás del símbolo, del nombre, del color o de una forma concreta. Puede que haya elementos que ya no funcionan, pero también puede haber otros que conviene conservar porque la gente ya los reconoce.

Rediseñar una marca no siempre significa romper con todo. A veces significa limpiar, ordenar y actualizar lo que ya existe.

9. ¿Por qué quieres renovar tu imagen de marca?

Porque no funciona.
Porque se ha quedado anticuada.
Porque es difícil de aplicar.
Porque no representa lo que haces ahora.
Porque el negocio ha crecido.
Porque te diriges a otro público.
Porque cada vez que la ves piensas: “madre mía, esto hay que cambiarlo ya”.

Todas son razones válidas, pero conviene identificarlas bien.

No es lo mismo hacer un pequeño restyling que construir una nueva identidad visual desde cero.

Y por último nuestra Pregunta Maestra 😉

10. Cierra los ojos y trata de visualizar tu nueva marca. ¿Cómo la imaginas?

Describe todo lo que te venga a la mente.

Colores, sensaciones, estilo, marcas que te gustan, marcas que no te gustan, palabras, imágenes, texturas, lugares, objetos, referencias…

No hace falta que hables como diseñador. De hecho, casi mejor que no.

A veces una frase sencilla como “quiero que transmita calma, pero sin parecer aburrida” o “me gustaría que se viera profesional, pero no fría” nos ayuda muchísimo más que pedir “un logo minimalista, elegante y moderno”, que está muy bien, pero podría significar 300 cosas distintas.

¿Por qué es tan importante el briefing?

interrogantes briefing logo

En muchas ocasiones se le da poca importancia al briefing, pero realmente es donde se está definiendo gran parte del trabajo a realizar.

El briefing no es solo un cuestionario. Es el punto de partida del proyecto.

Sirve para ordenar ideas, detectar dudas, entender el negocio, definir objetivos y evitar malentendidos entre cliente y diseñador.

Para ello, tanto quien solicita los servicios de diseño como el diseñador que debe llevarlos a cabo deben poder aclarar el mayor número de conceptos antes de empezar.

Cuanto mejor esté definido el briefing, más fácil será tomar decisiones coherentes después: qué tipografía usar, qué colores evitar, si conviene crear un símbolo gráfico, si la solución debería ser más sobria, más expresiva, más cercana o más técnica.

El briefing no sustituye al proceso creativo, pero lo guía.

Y eso se nota.

La relación con el diseñador

A menudo se cometen errores por ambas partes.

A veces porque se subestima el trabajo del diseñador.
A veces porque el diseñador no explica bien sus decisiones.
A veces porque el cliente no tiene claro qué necesita.
Y a veces porque alguien empieza el proyecto con demasiadas prisas y poca información.

Te dejamos algunos consejos para que el briefing se convierta en una herramienta realmente útil.

Como cliente…

Intenta dar respuestas claras sobre todo lo que quieres obtener y sobre qué mensaje o filosofía quieres transmitir a tu público objetivo.

Debes aportar tu propia visión del negocio, pero también pensar en la visión que los clientes tienen de tu empresa.

Para ello es importante que conozcas claramente cuál es el perfil del público al que te diriges. Y si no lo tienes claro, aprovecha el propio briefing para sacar conclusiones importantes.

Esto no solo te ayudará a definir tu imagen de marca, también puede darte una nueva visión sobre tu negocio.

Tómate un tiempo en pensarlo y las dos partes lo agradecerán.

También es importante evitar soluciones poco pensadas o basadas únicamente en otras marcas, del tipo:

“Quiero un logo como el de Apple”.
“Quiero algo como el de esta empresa de mi competencia”.
“Quiero algo moderno, pero clásico, rompedor, elegante, barato, premium y que sirva para todo”.

Los referentes son importantes y se deben tener en cuenta, pero cada empresa debe transmitir un mensaje y una filosofía propios.

Inspirarse está bien. Copiar caminos ajenos, no tanto.

El diseñador

El diseñador debe saber responder a las preguntas: qué, cómo, para quién y por qué.

Y debe ser consciente de la responsabilidad que tiene en sus manos.

El creativo debe plantear cualquier duda que le surja durante el proceso de análisis, antes de pasar a la parte de bocetaje, elección tipográfica, colores o estilo.

También antes de realizar el estudio de la competencia, el brainstorming o cualquier propuesta visual.

Debe cumplir los procesos que llevan a escoger una solución u otra y prestar atención a todos los detalles que se describen en el briefing.

Porque diseñar un logo no consiste en abrir el programa de diseño y esperar a que aparezca la magia.

Aunque a veces nos gustaría, no vamos a mentir.

Trabajando juntos

El feedback es imprescindible, ya que marcará las pautas a seguir hasta llegar a una solución final.

El creativo debe saber transmitirte su diseño, porque ha tenido la responsabilidad de analizar todo lo que le has pedido.

Ambas partes deben confiar y saber delegar responsabilidades.

El diseñador conoce mejor su parte: por qué utilizar una tipografía u otra, por qué elegir un color determinado, por qué una forma puede funcionar mejor que otra, si la mejor solución es tipográfica o si es necesario crear un símbolo gráfico.

Pero tú conoces tu negocio mejor que nadie.

Por eso tus propuestas, dudas y sensaciones deben ser tomadas en consideración.

También se dan casos en los que algunos creativos tienen ideas preconcebidas sobre un diseño determinado y dan poca importancia al briefing para acabar haciendo un poco “lo que les da la gana”.

Como en todo, se trata de equilibrio.

Y si ese equilibrio se da, las cosas suelen salir bien.

Y al final

Pongamos dos supuestos.

Todo ha ido bien…

Tendrás una idea bastante aproximada de qué quieres para tu nueva marca y de lo que quieres que transmita.

No te llevarás una sorpresa desagradable a la hora de revisar la propuesta final, porque el camino se habrá construido desde el principio.

El diseñador estará contento porque se habrá sentido cómodo trabajando contigo y habrá podido completar cada fase satisfactoriamente, contando con la información necesaria y feedback por tu parte.

Esto, sumado a su saber hacer y dedicación —que se presupone— hará que con un alto porcentaje de probabilidad el resultado sea satisfactorio.

Para ambos habrá sido una buena colaboración y probablemente querréis seguir trabajando juntos.

Cuando tengáis la oportunidad tomaréis café juntos y aportaréis ideas en común.

Confiaréis el un@ en el otr@ y tendréis siempre en mente seguir colaborando en un futuro.

¡Seréis felices y comeréis perdices!

No ha ido tan bien…

Si crees, por ejemplo, que pedir seis propuestas de logo a un diseñador para elegir la que más te guste va a ser algo positivo, déjame decirte que no suele ser así.

Lo mejor es trabajar con una o dos propuestas bien pensadas y desarrolladas.

Si pides seis y el creativo está dispuesto a hacerlas, te saldrá muy caro. Y si, por contra, pides seis con un presupuesto bajo, estarás quitándole toda capacidad al diseñador para desarrollarlas correctamente.

Serán seis propuestas de M…ala ejecución.

También puede darse el caso de que al diseñador le entre un ataque de vanidad y quiera realizar un diseño para nada acorde con lo que necesitas, porque piensa más en rellenar su portfolio con logos transgresores que en solucionar tu problema.

En ese caso no te sentirás identificado con el diseño y sentirás que has perdido tu tiempo y tu dinero.

Si se da alguna de estas situaciones, u otras tantas que pueden surgir, ambos estaréis descontentos.

No tomaréis café juntos.

Os sentiréis frustrados.

Jamás volveréis a colaborar.

El creativo pensará que no has sabido confiar en él y tú te arrepentirás de haberlo contratado.

Es entonces cuando aparece el enfado, la desesperación y… no hemos conseguido nuestros objetivos.

En resumen

Un buen briefing de logo no garantiza por sí solo una marca perfecta, pero sí ayuda muchísimo a que el proceso tenga sentido.

Ordena ideas, evita malentendidos y permite que diseñador y cliente trabajen en la misma dirección.

Así que antes de diseñar o renovar tu logo, párate un momento y responde estas diez preguntas.

Tu marca lo agradecerá.

Y tu diseñador también.

En conclusión…

Mejor comunicarnos, ¿no?

Banner-creamos-tu-logotipo

Alex Santana

Alex Santana Diseñador Gráfico/Web y también ingeniero. Admirador de The Rolling Stones, Vignelli, Estrada, Scorsese, Billy Wilder y sobretodo Claudia Bravo ;) Me apasiona el diseño web, el SEO y las marcas que transmiten

Todos los post de: Alex Santana
6 comentarios

        He leído y acepto la Política de Privacidad. Debes marcar esta casilla

    La comunicación de sus datos será objeto de tratamiento por parte del Responsable del Tratamiento JUAN ALEJANDRO SANTANA DELGADO. Esta comunicación se utilizará exclusivamente para tratar sus datos para atender su solicitud, siempre de acuerdo al Reglamento (UE) 2016/679 de 27 de abril de 2016 (RGPD), Ley Orgánica 3/2018 de 5 de diciembre (LOPDGDD) y demás normativa legal vigente en materia de protección de datos personales, sobre protección de datos. Sus datos no se comunicarán a terceros, excepto por obligación legal, y se mantendrán mientras no solicite su cancelación.

    window.addEventListener('load', () => { const y = window.scrollY || 0; window.scrollTo(0, y + 1); window.scrollTo(0, y); });
    Resumen de privacidad

    Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible.

    La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

    Tienes toda la información sobre privacidad, derechos legales y cookies en nuestra página de Privacidad y nuestra página de Cookies